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Tips para preparar el mejor té frío

Con la llegada del calor nuestro cuerpo nos pide a gritos algo fresquito como un té frío. Una bebida ligera, refrescante y muy saciante, ideal para matar el gusanillo entre horas y cuidarnos al mismo tiempo. Pero, realmente, ¿sabemos cuál es la mejor forma de prepararlo? Con estos tips, ¡no habrá té frío que se te resista!

Escrito por NESCAFÉ® Dolce Gusto®

té frío

¿Té verde o té negro?

Hay tantas opciones en el mundo del té que a veces se hace complicado elegir la más adecuada para preparar el té frío perfecto. Además, tienes que tener en cuenta que, dependiendo de la base de té que elijas, tu té frío tendrá un sabor, un aroma y un carácter diferente.

El ice tea americano original se suele preparar con té negro, una variedad con bastante intensidad y aromáticas notas a cacao o regaliz. Si te decantas por esta opción, nuestra recomendación es que optes por un té negro aromatizado con algún cítrico o fruta refrescante como nuestro Citrus Honey Black Tea.

té negro

Si en cambio prefieres una variedad más suave, sin duda el té verde es la mejor opción. ¿Nuestra propuesta? Disfruta de un auténtico té marroquí con nuestro Marrakesh Style Tea, una perfecta combinación de toda la intensidad del té verde y la frescura de la menta, ¡no te dejará indiferente!

La forma de enfriarlo también cuenta

Aunque no lo parezca, el enfriado del té es un aspecto clave a la hora de preparar su versión fría. Tanto que, antes de meterlo en la nevera y dejarlo enfriar lentamente, es fundamental bajarle la temperatura para que no adquiera un sabor rancio. Para ello, déjalo enfriar primero a temperatura ambiente y así evitarás el contraste térmico.

¡Un consejo! Si en el momento de tomarlo quieres darle un toque helado, prueba con añadirle unos cubitos de hielo hechos con té. Así evitarás un té aguado y, además, conseguirlas potenciar su intensidad.

té helado

Dulce que te quiero dulce

Aunque en sus orígenes el té se tomaba sin edulcorar y los grandes sommeliers sostengan que el azúcar enmascara el sabor de la infusión, la verdad es que, para gustos los colores. Eso sí, si le vas a añadir azúcar al té lo mejor es que lo hagas mientras esté caliente. Si lo haces cuando ya esté frío tardará mucho más en disolverse.

También puedes optar por utilizar edulcorantes naturales como la stevia, la miel cruda, los dátiles, el azúcar de coco o el jarabe de arce. ¡Una alternativa saludable tan sabrosa como el azúcar!

Lo fresco siempre es mejor

Por regla general, no es recomendable que dejes demasiados días el té en la nevera. Como máximo, mantendrá todas sus propiedades intactas entre 2 y 3 días. Luego empezará a perder sabor e, incluso, puede que adquiera un sabor desagradable.

Igual de importante es su conservación para garantizar que se mantiene todo su sabor. Procura guardarlo en una jarra hermética y, siempre que puedas, intenta que sea de cristal. ¡Existen infinidad de jarras especialmente diseñadas para conservar el té frío!

Crea tu propia versión

Una vez tengas lista la base de tu té frío, las opciones que tienes a tu alcance son innumerables. Puedes añadirle unas hojas de menta o hierbabuena para darle un toque refrescante, trozos de fruta para potenciar su dulzor o leche fría en forma de cubitos para suavizar los sabores.

como hacer té frío

Y si este verano te animas a saltarte la rutina y a probar otras formas de probarlo, no te pierdas nuestra ruta por los mejores tés fríos del mundo.

Este verano no tienes excusa para cuidarte mientras disfrutas de todo el sabor de un té frío. ¡Anímate y pon en práctica nuestros consejos!